Casa nueva, vida nueva.
Siempre, cuando planificamos o nos imaginamos dónde vamos a vivir, queremos plantearlo de una manera casi permanente. Es por lo menos fue mi caso. Pareja recién casada, con dos perretes, busca casa para poner el nido. Y la encontramos. Una preciosa casa adosada a 10 minutos exactos de Atocha en coche. La reformamos y la dimos forma a nuestro gusto. Nos quedó preciosa. Por los alrededores, zonas verdes por doquier... Todo era idílico... Y llegó la pequeña. Esto no fue el detonante para que se rompiera el idilio, pero si que nos hizo cambiar el prisma con el que veíamos el barrio, e incluso nuestra casa. Ya, el barrio nos parecía nocivo, como para criar a la enana. Donde ibamos ragularmente a tomarnos el "aperitivo", dejamos de frecuentarlo. Y es que nunca estuvo mas cierta la afirmación de que "un hijo te cambia la vida". Si bien es cierto que en nuestro caso, solo nos quitó la venda, y nos hizo mirar a otro tipo de barrios, los cuales ...